Con las primeras mañanas frescas estoy volviendo a sacar bufandas y jerséis finos que han pasado el verano doblados. Algunas salen con olor a armario pero sin suciedad visible, y no quiero lavarlas por rutina ni dejarlas húmedas si las he usado un rato.
Yo suelo sacudirlas y extenderlas lejos del sol directo antes de doblarlas, pero dudo con las de punto fino: ¿las aireáis una noche, las laváis antes de la primera puesta o hacéis alguna comprobación sencilla para decidir? También me interesa cómo guardáis la prenda al día siguiente para que no coja marca en los pliegues.