En la floristería a veces preparamos pequeños detalles con botes de mermelada artesanal o miel junto a plantas, y en casa aprovecho la fruta de final de agosto para la despensa. Con el calor de estos días, en cuanto abro un tarro y pasa a la nevera, se forma enseguida condensación de agua en el interior de la tapa metálica.
He comprobado que esa humedad fría acumulada en la tapa acelera la aparición de moho en pocos días, aunque la mermelada tenga buen punto de cocción y fruta. ¿Tenéis alguna rutina sencilla para evitarlo? ¿Secáis la tapa tras cada uso, ponéis algún papel vegetal intermedio o recomendáis guardarla en la zona menos fría de la nevera?