En el alojamiento rural, al cerrar la temporada fuerte de agosto me encuentro con varios paquetes empezados de arroz y pasta: algunos de 1 kg y otros más pequeños, y no quiero pasar todo a botes si se va a gastar pronto. Para septiembre, cuando baja el ritmo pero siguen entrando estancias de fin de semana, ¿cómo calculáis qué dejar a mano y qué reservar?
¿Anotáis la fecha de apertura y el número de raciones, o preferís terminar un paquete antes de abrir otro aunque el formato no sea el más cómodo? Busco una forma de rotar lo que ya tengo sin comprar organizadores ni acumular bolsas a medias.