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Costuras selladas: por dónde entra el agua en una chaqueta impermeable

La membrana frena la lluvia en la tela; la aguja le abre camino en las costuras.
12 de octubre de 2026 por
Raíz y Trama
Interior de una chaqueta de softshell verde oscuro con la cinta termosellada cubriendo las costuras, sobre lino claro
La cinta de sellado se aplica con calor sobre cada costura y tapa los agujeros que la aguja abre en la membrana: sin ella, la tela impermeable pierde por las costuras.

Una chaqueta de softshell con membrana no se moja por la tela: se moja por las costuras. Cada puntada de la confección es un agujero de aguja que atraviesa las capas del tejido, y por cada uno de esos agujeros el agua tiene paso franco al interior. Por eso la ficha de la chaqueta dice dos cosas y no una: membrana impermeable y transpirable, y costuras selladas. La primera habla de la tela; la segunda, de lo que se hace con ella.

La membrana es la capa intermedia del laminado y su trabajo es un filtrado por tamaño. Sus poros son demasiado pequeños para que pase una gota de agua líquida, pero lo bastante grandes para que salga el vapor que genera el cuerpo. «Impermeable y transpirable» no son dos cualidades: es una sola propiedad medida en dos direcciones — frenar el agua que llega de fuera y dejar escapar la humedad que se produce dentro.

La costura es el punto débil

Coser ese laminado es perforarlo cientos de veces. Una chaqueta con la membrana intacta en el paño y agujereada en cada costura solo es impermeable sobre el papel: la lluvia encuentra los hombros y las sisas, que es donde está cosida y donde más agua recibe. La respuesta del oficio es la cinta de sellado, una banda termoadhesiva que se aplica con calor y presión sobre cada costura, por el interior, tapando los agujeros de la aguja. «Costuras selladas» quiere decir exactamente eso: que alguien ha repasado una a una las costuras para que la prenda entera aguante lo que aguanta la tela.

Se reconoce fácil. Abre la chaqueta y busca la cinta lisa, ligeramente brillante, que corre sobre las costuras interiores: si cubre la línea de puntadas de principio a fin, la costura está sellada. Si con los años se levanta por un extremo, ese tramo vuelve a ser un coladero y conviene repararlo antes de la primera tormenta.

El tejido, reciclado

La tela de partida es poliéster reciclado, tejido en una tejeduría técnica de Torelló (Barcelona). Encaja con lo que la norma europea de ecodiseño, el Reglamento (UE) 2024/1781, ya pone por escrito para el textil: durabilidad, reparabilidad y contenido reciclado como criterios de diseño. Traducido al día a día: una membrana bien cuidada dura años; una mal lavada, una temporada.

El cuidado es sencillo y va contra la costumbre: lávala poco y sin suavizante. Entre salida y salida basta con colgarla abierta en un sitio aireado; el poliéster apenas absorbe agua y se seca en horas. Cuando toque lavadora, programa corto y suavizante fuera, porque el suavizante deja una película sobre el tejido que tapa los poros de la membrana, y una membrana que no transpira te deja tan mojado por dentro como la lluvia por fuera. Cierra las cremalleras antes de meterla: los dientes arañan el laminado.

Está en la tienda: la chaqueta de softshell reciclado, con membrana y costuras selladas.

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